jueves, 24 de octubre de 2013

En traducción somos muchos

Esta semana, he tenido el placer y la suerte de poder ir a las jornadas de Traducción de mi universidad. Consistían en charlas y mesas redondas de grandes profesionales en este ámbito.
Al estar allí, me di cuenta de que hay mucha gente que se dedica ya a esto y también miles de estudiantes que quieren formarse como traductores. Los idiomas son el futuro.

Cada día iba llena de energía, pues los grandes profesionales de esto no son caras conocidas, ya que yo no conocía a nadie. Lo que más me gustó es que son personas sencillas, discretas, abiertas... Tuve la suerte de poder conocer a diversas asociaciones de traductores como ASETRAD, AETI, XARXA... los cuáles te recomendaban pertenecer a una de ellas para tener trabajo el día de mañana.

También, pude conocer a un gran hombre multilingüe: Pierre Rives, ya que con siete idiomas, todavía no le basta. Compañeros traductores autónomos que trabajan por su cuenta en casa, el famoso "traductor en pijama".

Todo esto fue genial, pero con lo que me quedo de la profesionalidad y de todo lo que aprendí con solo estar en una butaca escuchando, es que hay trabajo en esto, con dos idiomas no basta, y que tenemos que ser conscientes en el trabajo, hacer algo que salga de lo peculiar...

Fue una experiencia muy gratificadora, pero sobretodo, verme rodeada de gente que le gusta lo mismo que yo y poder compartir cualquier cosa con ellos.

Ánimo a todos los estudiantes a que fomenten charlas, jornadas, eventos de sus carreras, es fácil pues la gente está dispuesta a ayudar y a participar.

Así pues, el mundo de la traducción es un mundo maravilloso, tienes que saber moverte ya que es un trabajo invisible, pues hay gente que no lo valora y piensan que es fácil. Para nada.
También destaco la humildad entre todos ellos, pues un traductor debe apoyarse en otro ya que al fin son compañeros, pues es un trabajo muy gratificante como persona al igual que importante y de mucha responsabilidad.

sábado, 12 de octubre de 2013

Ich lebe mit einem deutschen!

Ya llevo un més de  clase como universitaria en esto de la Traducción y la verdad es que me encanta!!!
Es una carrera difícil muy difícil, pero creo que podré con ella.
Ha dado la casualidad que tanto alemán para allá y para acá, vivo con una alemana. y me ha enseñado muchas cosas de la educación alemana.

Por eso. os dejo algo muy curioso sobre como estudian los alemanes, ojalá fuéramos los españoles así.

La educación preescolar, de los tres a los seis años, es opcional. A partir de los seis años, es decir desde el primer grado de primaria, la educación escolar es obligatoria y la posibilidad de educar a los niños en casa no se permite, estando incluso penada por la ley. La única excepción que se contempla es en el caso de enfermedad grave del menor que no permita su escolarización.
Los criterios para la selección los cuales se realizan en el proceso de la escuela son las calificaciones alcanzadas durante la escuela primaria y la recomendación de su profesor de primaria. Por lo general, los padres no toman parte ni influyen en la decisión. Los niños se distribuyen entonces entre el Gymnasium (instituto que permite asistir a la universidad), la Realschule (escuela media que permite realizar ciertos aprendizajes) y la Hauptschule (escuela media cuya finalización permite realizar aprendizajes artesanales).

En algunos estados existe además una Gesamtschule, la cual, en vez de separar a los menores en tres escuelas diferentes, los mantiene unidos para ciertas asignaturas y para otras ofrece niveles diferentes. Al término de la Realschule, después del 10º grado, y de la Hauptschule, después del 9º grado, los alumnos realizan una formación profesional dual que les permite aprender un oficio simultaneando la asistencia a la escuela con el trabajo en una empresa.

Existe también la Förderschule para niños con retrasos mentales y/o físicos.
Alemania tiene también las así llamadas Auslandsschulen, que son escuelas alemanas en el extranjero, tanto para alemanes como para autóctonos del país de acogida. Las hay de diferentes clases y se caracterizan por recibir ayuda económica y técnica del país.

El sistema educativo alemán ha sido a través de la historia muy elogiado, sin embargo, los estudios PISA más recientes han demostrado que la separación de los niños a tan temprana edad no es positiva para su desempeño académico. La puntuación alcanzada por Alemania ha dejado mucho que desear y ha sido motivo de grandes discusiones entre políticos, medios y padres de familia.

La Realschule tiene una duración de seis años, hasta décimo grado. Originalmente la Realschule se concibió como el camino del medio entre la Hauptschule y el Gymnasium y se supone que debe proveer a los alumnos de una educación general de nivel intermedio. Los egresados de la Realschule formaban entonces la tradicional clase burguesa intermedia. Este tipo de escuela debía cubrir la demanda de trabajadores mejor cualificados para la industria y servicios. Su éxito radica en que ha sabido adaptarse a los cambios en la sociedad, de una economía industrial a una de servicios.
El título obtenido al término de la Realschule se llama Mittlere Reife y también se consigue si se abandona el Gymnasium después del nivel secundario I. Este diploma permite el acceso a mejores formaciones que las de la Hauptschule e inclusive permite continuar con un Fachabitur, un diploma especializado en ciertas asignaturas que permite el acceso a la universidad normal o a una de ciencias aplicadas. Luego del Mittlere Reife es posible realizar un aprendizaje de Bankkaufmann, es decir empleado bancario, y de otros muchos sectores industriales y de servicios. Los aprendizajes suelen ser más bien de empleado de terno y corbata, pero también es posible, por ejemplo, realizar una formación de mecánico automotriz.

Las notas de calificación alemanas varían entre 1 y 6, pudiéndose obtener calificaciones con decimales (tales como 1,3 o 2,7). La máxima nota es el 1 (excelente), y 6 la peor, «muy deficiente». La nota mínima para aprobar el grado es el 4, «suficiente».